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martes, 14 de junio de 2016

¿Y si analizamos la homeopatía?

Hace unos días tuvo lugar la infame I Jornada Nacional de Homeopatía y Farmacia. La ciudad que acogió tal despropósito fue la misma que hace unos meses acogió uno de los eventos de divulgación científica más importantes de este pais; evento en el que se escucharon charlas como «Medicina y lo que no lo es», a cargo del Prof. J.M. Mulet, «Ciencia, seudociencia, ficción, religión, fantasía, mito…» por el gran Manuel Toharia, o «Plantas medicinales. La ciencia y el humo» impartida por un servidor.

Exacto. En Granada. Y no está organizado por ningún tipo de asociación de charlatanes, por ningún gurú de esta pseudomedicina, y ni siquiera por ninguna multinacional de productos homeopáticos. En absoluto. Fue organizado por el "Ilustre" Colegio Oficial de Farmacéuticos de Granada. Y entrecomillo el término "Ilustre" porque no creo que se lo merezca después de organizar semejante acto.

Pero no he venido a hablar de esto. Esto solo sirve como introducción, y para poder dar ahora un inesperado giro argumental en esta historia.

Bote naranja,
pone "Ledum Palustre".
Fácil saber qué es.
El caso es que en Twitter el hashtag del evento, #HomeopatíayFarma, ardió como la pólvora, y con semejante resultado destructivo. Resulta que la susodicha etiqueta llegó a ser Trending Topic de forma breve en un par de sitios, pero no fue gracias a los que promovían la jornada, sino a todos aquellos que lo estuvimos criticando, en esta curiosa version twittera del efecto Streisand. Supongo que los homeópatas terminarían contentos, ya que los tuits favorables quedaron adecuadamente diluidos.

Pero tampoco voy a hablar de esto. Esto lo cuento porque la verdadera historia comienza con un tuit. Un tuit que escribí yo mismo en mi cuenta personal, y que no es sino una pregunta que siempre intento hacer a todo homeópata que me encuentro, y tengo mis motivos.

Vary Ingweion ‏@VaryIngweion
¿Alguien de #HomeopatiayFarma me dice cómo diferenciar un Nux Vomica 30CH de un Ledum Palustre 20CH sin etiquetar? Gracias.

Lamentablemente me he dado cuenta de que Ledum palustre no se comercializa a 20CH, pero sí a 15CH. En realidad me da igual una que otra, aunque desde ahora usaré el 15CH para ser más realista.

Bote morado,
pone "Nux Vomica".
Fácil saber qué es.
Esta pregunta la hago por un simple motivo. Si un homeópata afirma que esos dos productos son distintos, debe demostrar que lo son. Y para demostrarlo, necesitará de un método analítico que le permita distinguirlo. Me da igual qué método empleen para ello, siempre que sea un método fiable, con resultados comprobables y repetibles. Y es que la reproducibilidad es un punto clave. Sinceramente, la mayor parte de las veces que he hecho esta pregunta no he obtenido respuesta. Hubo una excepción en la que uno de los acólitos de la multinacional homeopática francesa, encargado de dar conferencias y charlas y de asistir a debates, me dio una respuesta en un debate que tuvo lugar en Sevilla. Respuesta que obviamente no fue en absoluto satisfactoria, ya que aludió a un estudio de metodología deficiente, conclusiones sesgadas, y que nunca ha podido ser reproducido, y que además no tiene nada que ver con los productos que yo propuse. Lo que no me esperaba es que alguien me fuera a contestar a ese tuit. Y mucho menos, me esperaba una respuesta como la que me dio Ricard Casas.

Ricard Casas ‏@ricardcasas71 
@VaryIngweion y una pastilla de paracetamol versus una de metformina sin etiquetar? Grandes argumentos llenos de #rigor. #Demagogia barata

Aquí no solo se puede observar la clásica falta de respeto típica del fanático religioso cuando ve sus dogmas atacados por el mundo real. También se ve, en un perfecto ejemplo de la falacia tu quoque, un intento de reducir mi pregunta, que es perfectamente legítima, al absurdo. Y la verdad es que lo hace de una forma bastante absurda, ya que con ello está mostrando una enorme ignorancia en lo que a métodos analíticos se refiere.
Cada tubo tiene un producto "distinto"
¿Me diferencia usted cuál es cuál?

El caso es que él mismo en su biografía se define como farmacéutico. Lo cual a mi me resulta preocupante: que un farmacéutico, que hipotéticamente tiene una formación básica, ignore los métodos analíticos me parece muy triste.

La historia no termina bien. Yo le contesté con varias formas que podrían usarse para distinguir un comprimido de paracetamol de uno de metformina. Después le volví a hacer la pregunta para los dos productos homeopáticos, y tomó el silencio (y el bloqueo) por respuesta.

¿Y por qué os cuento todo esto? Porque voy a plantear diversos métodos analíticos. Procesos que me resultarán útiles para distinguir dos muestras no etiquetadas, siendo una de paracetamol y otra de metformina. Y si intentáramos cualesquiera de estos métodos para comparar dos muestras no etiquetadas, siendo una de Nux Vomica 30CH y la otra de Ledum Palustre 20CH, no funcionarían.

Método organoléptico

Este método fue sugerido por Amancio Castro. Basta con enjuagarte bien la boca con agua, coger una pastilla de paracetamol y una de metformina, y probarlas. Por supuesto, son medicamentos: ¡No te los tragues! Basta con probar su sabor. Notarás que el paracetamol tiene un regusto amargo, mientras que la metformina sabe a metal. 

Puedes ahora proceder a coger una porción de cada muestra incógnita y probar su sabor. Como ya sabes a qué sabe cada una, solo tienes que comparar. Así pues, la muestra que tenía el sabor a paracetamol resulta ser el paracetamol, mientras que la muestra que sabe a merformina es la merformina. Si conoces los sabores de antemano, no necesitas ni siquiera hacer la comparativa —es decir, no necesitas siquiera probar antes las dos pastillas conocidas—.

Por supuesto, este experimento es reproducible, aunque relativamente subjetivo, y sujeto a la capacidad perceptiva particular de cada uno.

Si intentamos hacer lo mismo con un globulito de un Nux Vomica 30CH y con uno de Ledum Palustre 20CH, nos encontramos con un problema. Saben igual. Saben igual, porque su composición es exactamente la misma: un 84% de glucosa y un 16% de lactosa. No importa cuántos globulitos comas —no, no te preocupes, no te va a pasar nada aunque te comas veinte, lo sé, lo he hecho—. Van a saber igual. No hay diferencia organoléptica entre ambas muestras. Este método no sirve para diferenciarlas.

Identificación por densidad

Otro método que se me ocurre es aprovechar el hecho de que ambos compuestos tienen distinta densidad. Puedo preparar un líquido que tenga una densidad superior a 1,26 g/ml e inferior a 1,41. Podemos usar alguna miel de abejas, cuya densidad suele rondar los 1,36 g/ml, y en caso de que sea una miel excepcionalmente densa, podemos corregir añadiendo un poco de agua hasta obtener la densidad que nos interesa. Luego echaremos las dos pastillas incógnita, y prestaremos atención a ver cuál de ellas flota y cuál se va a ir hundiendo lentamente. 

La densidad del paracetamol es de 1,26 g/ml, de modo que en la solución que hemos preparado, flota. Como la metformina tiene una densidad mayor, de 1,41g/ml, ésta se hundirá —aunque lo hará de forma más o menos lenta, en funcion de la viscosidad de la miel—.

Este experimento es perfectamente reproducible, y siempre que se repite da el mismo resultado.

Las pastillas de homeopatía van a tener ambas una densidad de 1,54 g/ml. De modo que no importa qué solución prepares. Si preparas un líquido más denso, ambas flotarán. Si el líquido es menos denso, ambas se hundirán. No hay una densidad a la cual una pastilla flote y la otra se hunda, porque ambas pastillas tienen exactamente la misma densidad. Este método tampoco sirve para distinguirlas.

Usando la solubilidad

Si disponemos de agua destilada —se puede comprar en el supermercado y no es muy cara; quizá no sea un agua hiperpura, pero para el experimento nos sirve—, podemos comprobar las diferencias de solubilidad de los dos productos.

Tomemos dos vasos y en cada uno de ellos vertamos 100 mililitros de agua destilada, que tendremos a 20 ºC. De las dos muestras sin identificar vamos a coger, con ayuda de una buena báscula, una misma cantidad, como por ejemplo un gramo de cada una. Es más fácil si la presentación es en pastillas de, por ejemplo, 500 mg; nos vale con coger dos pastillas de cada.

Las vamos a machacar. bien machacadas, y vamos a echarlas en el agua. La solubilidad del paracetamol en agua es de 12,8mg/mL a 20 ºC, de modo que en 100 mL de agua, todo el paracetamol se va a disolver tarde o temprano. Sin embargo, la metformina tiene una solubilidad de tan solo 0,285 mg/mL, así que en nuestro vaso de 100 ml solo se van a disolver 28,5 mg de producto. Los otros 971,5 mg van a quedar en el fondo del vaso sin poder disolverse. Y por mucho que agites, no se va a disolver.

Así pues, la solubilidad es otro método para diferenciar estos dos productos. El paracetamol es aquel que se ha disuelto sin problemas. Este sistema también es reproducible. No importa quién lo haga ni cuántas veces se haga. Siempre pasa lo mismo.

Si intentamos hacer esto con los productos homeopáticos, vemos que tampoco hay diferencias. Ambas pastillas tienen la misma solubilidad, ya que ambas tienen la misma composición y en idéntica proporción. Este método tampoco nos sirve.

Hasta aquí, todos estos métodos se pueden realizar en casa sin ningún problema. Pero vamos a probar con métodos un poco más complicados.

Espectroscopía ultravioleta

Podemos usar un aparato llamado espectrofotómetro. Este chisme básicamente emite un láser a la muestra que tú le das, y calcula la cantidad de luz que ha absorbido. El haz de luz va cambiando de color —de longitud de onda— para trazar de este modo lo que se llama un espectro de absorción. Tanto el paracetamol como la metformina son incoloros, pero ambos absorben en el espectro ultravioleta.

Si no conocemos los espectros de absorción de nuestras moléculas en cuestión, siempre podemos tomar dos muestras conocidas y trazar nuestro espectro de absorción para cada una de ellas. Deberemos utilizar, y esto es importante, el mismo disolvente para las dos muestras, y usar ese disolvente como equilibrio de blancos, para que el espectro de absorción que obtengamos sea el que corresponda a cada muestra específica.
Espectro de absorción en rango ultravioleta
para el paracetamol en distintos solventes.
Fuente.

Una vez tenemos los espectros de absorción del ultravioleta del paracetamol y de la metformina, pasamos a analizar las dos muestras incógnita. No resultará difícil identificar cuál es cuál, ya que el espectro de absorción —que es único y específico de cada molécula— va a encajar con una asombrosa exactitud, y siempre sucede de igual manera. 

Si intentamos hacer una espectroscopía —en cualquier rango del espectro— con los dos productos homeopáticos, el resultado va a ser el mismo. Y no, una leve variación no va a ser significativa; puede que la dilución no esté bien hecha, o que la detección sea imprecisa. Se sabe cuándo es un fallo de la metodología y cuando es una diferencia real porque las diferencias reales son reproducibles. Si a ti te sale alguna diferencia pero luego lo repito yo de forma exactamente igual y no me sale ninguna, y lo repite otro en otro sitio y tampoco... es que has cometido algún error.

Lo aclaro, porque según mi interlocutor tuitero, aquel del bloqueo, contestó —tras bloquearme— que los dos productos homeopáticos propuestos se podrían diferenciar por espectrofotometría. Pero es mentira. Una muestra de glucosa-lactosa (84:16) da el mismo espectro de absorción que una muestra de glucosa-lactosa (84:16). Y si algún homeópata cree que mis dos productos dan resultados distintos, que compre un bote de Nux Vomica 30CH y uno de Ledum Palustre 20CH, y haga él mismo el experimento en ciego. Si tras pasar cinco o diez muestras de cada producto por el espectrofotómetro y analizar los resultados en ciego, le sale alguna diferencia significativa entre ambas muestras, no me cabe duda de que podrá publicar el paper sin problemas, y mandármelo. Estaré encantado de leerlo.

Espectrometría de masas y espectroscopía por resonancia magnética nuclear 

El espectrómetro de masas es un dispositivo que permite analizar con gran precisión la composición de diferentes productos. Por su parte, la espectroscopía por resonancia magnética nuclear es una técnica empleada principalmente en la elucidación de estructuras moleculares. No voy a entrar en los detalles técnicos, porque sinceramente, se me escapan. La idea global es que estos aparatos te identifican la estructura y composición química del producto que estás testeando.

Funciona de forma similar a un espectrofotómetro. El resultado que el aparato arroja tiene el mismo aspecto. Un espectro en forma de gráfica, que es único para cada molécula. De modo que podríamos analizar primero el espectro del paracetamol y el de la metformina, y a continuación analizaremos las dos muestras incógnita. Solo tenemos que comparar el espectro de cada muestra con los espectros que conocemos, para saber cuál es cual.

Cuando haces esto con los productos homeopáticos, el resultado es obvio. El aparato te va a decir que tiene glucosa y lactosa. Y ya. Y dado que ambos productos tienen la misma proporción de azúcares, sigue sin ser posible distinguir uno de otro. Como ya demostraron en la serie Escépticos.

Con ratas

Hay otra forma de diferenciar estos dos productos. Podríamos usar a seres humanos, pero ningún comité de bioética lo toleraría. Con las ratas tampoco, seamos honestos. Pero voy a usarlo de ejemplo.

Tenemos que coger un conjunto de ratas que padezcan diabetes, y otro conjunto de ratas que tengan un dolor específico, como por ejemplo, que hayan sido operadas recientemente y aun tengan los dolores típicos del postoperatorio.

Cada grupo de ratas las dividiremos en tres: A, B y C. A los grupos A y B les administraremos, en dosis controladas, el producto incógnita A y B. A los grupos C, que usaremos como control, les administraremos un placebo. De modo que tenemos seis grupos de ratas.

  • DiaA - diabetes, producto A
  • DiaB - diabetes, producto B
  • DiaC - diabetes, placebo
  • DolA - dolor, producto A
  • DolB - dolor, producto B
  • DolC - dolor, placebo
Una vez administrado, y esperando el tiempo oportuno a que haga efecto, mediremos el índice glucémico de las ratas diabéticas, y el nivel de dolor de las ratas del postoperatorio —tocándoles la zona dañada a ver cuánto se quejan, por ejemplo—.

Dado que tenemos el control del placebo, podemos comparar los grupos DiaA y DiaB con el DiaC. Habrá uno que tenga mas efecto que el otro. Estaremos ante el antihiperglucemiante: la metformina.

Del mismo modo podemos comparar la tolerancia al dolor de las ratas DolA y DolB con las ratas DolC que han recibido el placebo. Uno de los dos grupos tendrá, de forma significativa, menos dolores que el grupo control; ése es el que recibe el paracetamol.

Esto sería una identificación basada en sus propiedades. Los homeópatas dicen que Nux vomica sirve para problemas digestivos y de lo que ellos llaman autointoxicación, mientras que Ledum palustre, siempre según ellos, sirve como remedio contra el reuma y contra lesiones contundentes y punzantes, además de para las picaduras de insecto.

Podríamos coger a un grupo de ratas con irritaciones estomacales y otro que haya sido atacada por mosquitos, dividirlo en tres grupos y hacer la prueba. Pero como ya sabemos, la homeopatía no tiene efectos superiores a un placebo, de modo que el resultado va a ser muy poco satisfactorio. Desgraciadamente no vamos a encontrar ninguna diferencia.

¿Se te ocurren más formas?

Aquí solo he expuesto unas pocas formas de diferenciar paracetamol de metformina. Existen muchas otras, desde técnicas relacionadas con la reactividad de los principios activos, como marcaje con proteínas específicas, pasando por técnicas cromatográficas. Si se te ocurre alguna idea para diferenciarlos, puedes dejarla en los comentarios.

Y por supuesto, si eres un homeópata y has leído hasta aquí, te repito la pregunta. ¿Qué técnica analítica, que sea reproducible, puedo usar para diferenciar de forma eficaz una muestra de glóbulos Nux Vomica 30CH de una de Ledum Palustre 20CH sin etiquetar?

Muchas gracias.




Este artículo participa en la LVIII Edición del Carnaval de Química, acogido en el blog «Pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión»... y es que, aunque no tenga mucho que ver con la cocina,  los medicamentos muchas veces van con «receta». 



Este artículo se encuentra en el puesto #8 el recopilatorio de los diez artículos más leídos, a 28 de septiembre de 2016. Si os ha gustado, no os olvidéis de votar a Curiosa Biología para los premios Bitácoras 2016

8 contribuciones:

Enric Gamundí dijo...

Interesante y demoledor. Los dos productos homeópaticos no se pueden distinguir entre sí porque, básicamente, son lo mismo: un engaño.

Manuel Rosello Burguet dijo...

Muy instructivo. ¿Acaso algún producto homeopatico se puede diferenciar?,va a ser que no

Vary Ingweion dijo...

Bueno, hay métodos de detección que son lo suficientemente precisos en la medición, que probablemente permitieran descubrir algo en un 3CH incluso, tal vez, en un 7DH.

Recordemos que legalmente, "homeopatía" es que tenga menos de 1:10000 de concentración de tintura madre, por lo que se considera homeopático a partir del 5DH y del 3CH —el 4DH = 2CH ya no cuenta, porque no es menos de 1:10 000; es exactamente 1:10 000—.

Esto es importante, porque curiosamente el único producto "homeopático" que sí que ha demostrado eficacia, al menos que yo conozca, es un producto que lleva tintura madre, lo que significa que en realidad no es homeopático.

Luis Sanchez dijo...

Cierto, ningún defensor de la homeopatía va a decir aquí nada. Todos sabemos que es un chiringuito montado por varios laboratorios que da también buenos ingresos a un montón de médicos mentirosos. Como nadie puede enfermar por sobredosis homeopática, pues no pasa nada, sólo sufre el bolsillo. Pero ¿cuanta gente pensará que como son médicos, eso es medicina, y dejarán de lado tratamientos que pueden ser muy beneficiosos para su dolencia?. El saqueo persiste y en algunos países quieren que la homeopatía la costee los impuestos de todos. Hay que acabar con esto, insistir y no dar tregua denunciando este robo al bolsillo y a la salud de las personas. Gracias

Joan Carles López Sancho dijo...

Si es placebo bienvenido cura a muchas gente, gracias a este placebo se ahorra mucho dinero, y es lo que interesa no, libertad de elección tambien y es fundamentan, presión de las industria farmacéutica sobre la homeopatía porque cada año les roba más consumidores, es evidente, donde está el problema, el problema está en que los sintéticos no quieren ver más alla de lo oficial, dejad a la gente la libertad de elección, se llama democracia, la mayoría de medicamentos que hay en las farmacias tiene poca o nula eficiencia, y nadie monta trending tópic creado por bunkers, no os enfadais, sino sirve caera por su propio pie, libertad de elección Pepsi o coca-cola con o sin estevia ajajajajj saludos buen post

Vary Ingweion dijo...

Vale. Por partes.

1. No, no cura.

2. Prescribir un placebo sin eficacia demostrada contraviene el código de deontología médica.

3. Al hacerlo estás estafando al paciente vendiéndole azúcar a cientos, o incluso miles de euros el kilo. Estás haciendo daño a la persona, y de ningún modo está el paciente ahorrando dinero, sino todo lo contrario.

4. La libertad de elección no existe si no hay una información veraz sobre las decisiones a tomar. Cuando te están engañando, tú no eres verdaderamente libre de elegir.

5. La homeopatía también es una industria que mueve miles de millones de euros, y que, al contrario que la farmacéutica —y a pesar de los reprobables actos que ésta realice—, la industria homeopática no proporciona ni un conocimiento científico válido, ni un beneficio para la salud.

6. Ya sabemos que la homeopatía cada año le roba a los consumidores. Es parte del problema.

7. «Los sintéticos» incluye a la homeopatía. Y hay medicina —de la de verdad— que no es sintética en absoluto.

8. «Lo oficial» no es oficial por gusto, lo que tú llamas "oficial" es lo demostrado.

9. Sobre la libertad de elección, ver punto 4; son los homeópatas los que están violando la libertad de elección.

10. « la mayoría de medicamentos que hay en las farmacias tiene poca o nula eficiencia» (sic.); supongo que te referirás a la eficacia, y no a la eficiencia, y esa afirmación es mentira. Un fármaco con poca o nula eficacia, por ley, no llega a venderse. Irónicamente, los homeopáticos son una excepción a esta norma.

11. Mientras haya intereses económicos alrededor de vender el kilo de azúcar a cientos o miles de euros, habrá estafadores que vendan azúcar a cientos o miles euros el kilo. Es necesario que la gente conozca la verdad que se esconde detrás de la estafa de la homeopatía para que puedan decidir con libertad. Y también es necesario que la homeopatía salga de las farmacias, pues no pintan nada ahí —y venderla viola el código deontológico del farmacéutico—.

12. Comparar Pepsi y Cocacola es comparar dos marcas que producen un refresco que es homólogo y similar. La homeopatía y la medicina —la de verdad— no son homólogas, y de ningún modo son similares: la primera es un timo, y la segunda demuestra que funciona.

Ununcuadio Dolores dijo...

jajajajaja, Vary: eres el mejor! Además de que me has echo reír continuamente con tu fina ironía, y que es una entrada super coherente e instructiva desde la química y más ciencias: me has ganado con los medicamentos con "receta" jajajaja.

Jose Luis dijo...

Votado y que tengas suerte, aunque no intervenga mucho siempre te leo.

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